¿Amar con celo ó agobiar con celos? Actualizado y corregido


Más de uno habrá formulado esta pregunta en un momento de su vida. Todo aquel que dice amar, por la misma naturaleza del sentimiento debe cuidar con celo de su pareja y de la relación que están amasando; sea parca o intensa. Es algo natural, creo yo, tener cuidados y atenciones con la persona que comparte con nosotros más que la sexualidad, comparte alegrías, preocupaciones, tristezas y en ocasiones enojos. Esta persona se vuelve parte de nuestra vida y de nuestra rutina diaria, tanto físicamente como en lo profundo de nuestros pensamientos y sueños. Procuramos su cuidado, el bienestar de ese ser tan valioso. Una escena ligera de celos al menos para mí resulta agradable, me hace ver que el sentimiento de amor hacia aquella persona es en cierta forma correspondido o por lo menos existe el interés.

Hubo de pronto un cambio en la relación, algo que pudo parecer placentero en un principio se volvió agobiante, sofocante y molesto. El cuidado y el mimo no deben ser transformados en celo y acoso. Cada persona tiene su individualidad y privacidad y para algunos es lo más valioso. El amar a aquella persona no justifica el sometimiento ni el abandono a lo que es él. Puede existir el amor más puro y noble, pero este sentimiento creciente de desconfianza sólo lo condena a la muerte, deja de ser la relación agradable, para transformarse en interrogatorios y juicios de cada uno de los actos.

Lo peor para mí quizá es que se pida cambiar, cambiar lo que eres y que ahora es molesto, abandonar amistades y formas de actuar ante los demás por la imposición de un corazón que ya no desea compartir contigo, sino con la nueva personalidad que se adecúe a sus exigencias. Dejar de reír y bromear con amigas por el temor de aquella persona a que se vuelva un coqueteo o un cortejo, permanecer callado sometido cuando los demás buscan divertirse y pasar un rato ameno. Cambiar tus risas por alguien que prefiere mantenerlas sólo para sí, que con egoísmo te ha manipulado y transformado tu semblante en algo amargo, decaído y temeroso en donde alguna vez hubo algarabía. Tus amigos y los que te quieren sin duda lo notarán y allí debemos de escuchar las voces de los que también nos quieren y en ocasiones tienen una visión más real de los acontecimientos. Hay que agudizar el oído y analizar sus palabras a la perfección, ya que allí puede haber una salvación de que desistamos de cometer un gran error.


Aquella persona se vuelve indeseable, su agobio la vuelve molesta y sus actitudes cambiantes desconciertan, por una lado un querer lindo y agradable, por el otro una constante inseguridad hacia sí misma que transmite hacia ti, el celar y desconfiar constantemente es cruel, hasta para la misma persona que lo siente, intranquilidad constante la lleva a un estrés por saber y conocer el itinerario de su pareja a cada momento, el estrés y lo hiriente de imaginar las miles de situaciones que una ausencia prolongada pueden provocar, ausencia que puede ser perfectamente explicable. Los celos terminan con una relación, porque donde existe la desconfianza, el amor se ha esfumado. Los celos hablan de inseguridad, de falta de comunicación y de problemas afectivos hacia los demás.
No te prives de reír, divertirte y bromear por imposición de alguien que jura quererte y amarte, si ésto fuera así no te sometería a una prueba tan cruel e hiriente, no permitas que ningún argumento te convenza de transformarte tú ni tus emociones, no alejes amistades que ahora resultan "potencialmente peligrosas", no dejes de ser tú por complacer a alguien que dice amarte por que con sus actos está demostrando que no te quiere a ti, sino a la persona que intenta de ti forjar, pisando tu propia autoestima y personalidad que te hacen único y atractivo para los demás.

Comèntame aquì

Buscar este blog

Cargando...

Comentarios recientes

 
▲ TOPO ▲