Anècdotas bochornosas: El poste de telèfono

Bueno, hoy decido traèrles otras de esas anècdotas que no son mi orgullo, pero pues necesito llenar de letras este espacio antes de que me cargue el payaso. XD Esta es especial ya que es un recuerdo del que se puede sacar mucho hilo. Yo estaba estudiando la Universidad, lo que les voy a contar es una muestra y una lección de vida, es que cuando intentas hacer y ser algo que no eres la vida misma te da un golpe y te deja claro cual es tu lugar.

Ibamos un buen amigo y yo caminando por la calle y como era una persona muy seria, pero que estaba muy centrado y sin ser alocado era muy divertido por sus comentarios sobrios, pues bien, andábamos por la calle haciendo no se que y yo le iba cuestionando que debería de ser más abierto y que debería hablar mas con las personas, la realidad es que a mi nunca me gustaba andar piropeando a las chicas y mucho menos a las que no conocía y que me encontraba en la calle, pero como quería que mi amigo se explayara estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario. Fue entonces que unas chicas muy guapas venían por el otro lado de la calle, sobre la banqueta, pero caminando en sentido contrario. Le dije que viera bien y que aprendiera como debía de hacerlo. Entonces les puse atención y ya cuando estábamos a la par me puse muy nervioso y no sabia que decir, estaba casi sudando, pero ya no había marcha atrás, había hablado de más y tenía que afrontarlo. Pues bien, me dispuse a chistearles y que voltean y en eso que les digo ¡ Adiós guapas! y me les quedé viendo con la mirada más seductora de mi repertorio, que la verdad no lo era tanto. Aunque ninguno nos detuvimos pude notar que ellas como que se sorprendieron, pues como que querían decirme algo, apenas volteaba para pavonearme con mi amigo y ¡pooooom! que me doy un buen ranazo con un poste de teléfonos, si ese de madera. Pobrecito, con el golpe que le di con mi cara casi lo tumbaba y se quedó cimbrando mientras yo caía como árbol, no hubo tiempo de nada y aunque el otro intento agarrarme ya no se pudo y caí al suelo. Estaba mareadísimo, veía cuádruple y las cosas me daban vueltas, mientras mi amigo me hablaba y me hacia señas. Me quise levantar por estar totalmente desorientado, pero las chicas que ya estaban allí me detuvieron y me hicieron que me quedara un poco más, después me ayudaron a sentarme y me preguntaban que como me sentía. Les dije que ya bien y que verdad que había logrado mi objetivo de llamar su atención, que se rien y que me dicen que era un tonto mientras se despedían.

Volteo a ver a mi aigo y le digo: ¡Ves, de eso te hablo, siempre hay que estar un paso adelante! mientras le hablo con una fingida superioridad. El otro se queda viéndome como diciendo y a este estúpido que le pasa después de tremendo oso, después nos echamos a reír.

El problema es que todos mis conocidos de la Uni se enteraron y fui objeto de burlas por el tiempo en que tardó en sanar una marca que me quedó en la mejilla, por mi pómulo. Como era madera, era ligera como una quemadura pero me tardó muchísimo en sanar. Y creo que desde entonces ya no ando volteando por la calle. XDD

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