lunes, junio 21

Mi historia: El vacío del Corazón, Capítulo VII

Aquí les traigo el siguiente capítulo de la historia, ahora que finalmente lo he llevado a cabo debo reconocer que fue un poco dificil esta parte ya que los tres capítulo pasados estaba destinados para ser uno sólo. Se me alargaron mucho y eso hizo que se alargara un poco los acontecimientos. De todas formas no creo que haya quedado tan mal así que los invito a leerla y si es posible también a comentarla para saber que les pareció.



En este capítulo se situará el detonante que se convertirá en el verdadero motor de la trama. Ojalá puedan seguirla, si quieren hacérlo desde el principio aquí les coloco el enlace.





EL VACÍO DEL CORAZÓN



Capítulo VII: Escape



Tuve la oportunidad de ser diferente, de transformar mi  fétido destino y mi deseo solo ha servido para  acarrear la nube de muerte sobre los demás. Lo imperfecto, lo defectuoso siempre dará resultados  acordes  a su condición atrofiada. Desde mi comodidad deprimente busque un giro a mi vida, algo de ensalce a mi rutina hoy aquí en mi caída mas profunda  la vida se burla de mi osadía, de mi estupidez disfrazada de ingenuidad.

Pensamientos que inundan a un alma turbada, a una mente que constantemente  luchaba con un sentimiento de incapacidad, de impotencia y que se cree limitado de cualquier valor. Una persona que supo sobrellevar todas estas emociones, pero hoy la suerte o quizá el destino lo han obligado a sentirse vencido por fantasmas creados por si mismo desde que alcanza a tener memoria, lo hiere ver a esos seres imaginarios sin forma saciarse de su derrota con la burla, buscando dejarle claro cual es su verdadera naturaleza. Así ha vivido siempre el capitán Lynn, en un estado de negación de sus carencias.

Las risas y las burlas de su mente las escucha tan claras como si aquel oscuro salón fuera el escenario de una obra de teatro fallida.

Avispa la mirada en el salón duditabundo, su mente se cierra y deja de responderle como en ocasiones pasadas. Hay en él pensamientos depresivos y de autocompasión. Se sabe acabado, un cuerpo andante que sólo necesita una bala para alcanzar su destrucción completa. Dicha idea ya la había considerado en alguna otra ocasión, más la apartaba de inmediato considerando que era desleal, falto de valor y es que, aunque tenía claros sentimientos de inferioridad, guardaba un celoso orgullo, quizá falso también, además de un marcado carácter forjado en el seno de una familia religiosa.

- ¿Pero qué es Dios? Si existe tal hoy me ha dado la espalda. A él me aferré mucho tiempo, a su falsa bondad y juicio. – Se murmura mientras su vista busca fijarse en cada miembro de la sala. Matt muy cerca de él, ya vencido buscando descanso. Ve su rostro cuya imagen se desvanece y aclara al ritmo del baile somnoliento que una lámpara ofrece desde el centro de la habitación. El joven le inspira un sentimiento extraño, no lo entiende bien, hasta hace unas horas era su subordinado, podía ver en ese momento en los ojos del chico admiración y respeto que lo embriagaban y en el estado actual se pregunta cual es su lugar, cuantos escalones ha caído en aquella pirámide donde se sentía la cúspide.

En sus ojos hay un rastro de frialdad, se puede decir que de muerte, con ellos fija la atención aún más en Matt, como si aquella vista tenebrosa pudiera tener algún efecto sobre el somnoliento y jovial soldado. Lo ve frágil, falto de toda defensa, es un misterio lo que aquella mente articula mientras clava aún más la mirada. Más en una mezcla extraña de temor y sobresalto la aparta al escuchar un tosido de una reseca garganta que apartado en la esquina despide Lance.

El capitán respira exaltado, allá un poco alejado Lance hace guardia, se ofreció para permitirle a Matt un descanso después de un día muy pesado cuidando a Ralph, allí sentado con el arma al pecho no ha sido capaz de advertir su extraño comportamiento, pero le ha servido para abandonar y apartar esa rara situación en la que se estaba enfrascando. Ahora Lance ocupa su atención, aunque alerta no puede verlo ya que lo único que el mueve son sus ojos negros. Con ellos se puede sentir ese raro sentimiento que evocan, algo así como sensaciones contrastantes, idas y vueltas a la realidad, una lucha constante por tomar el control, al momento que su cabeza se sumerge de nueva cuenta en locos pensamientos. Se sabe en el fondo acabado, pero sobretodo se sabe parcialmente muerto, todo ha muerto en él, solo su cuerpo por cobardía se negó a aceptar su destino y hoy lo lamenta amargamente.

- Quisiera tener el valor para terminar, si Dios me quisiera me daría una nueva oportunidad, si apreciara en algo mi devoción no estaría sumido en un escaño tan podrido y fétido. Más no lo está, ya me lo ha demostrado, de hecho jamás lo ha estado. Ha renegado de mí y quien no lo haría ante un ser tan inservible, famélico e imperfecto. Quisiera tener el valor yo mismo, la fuerza para salvarme de las podridas ciénagas en las que me hundo. De Dios ya no quiero esperarlo, hoy anhelo más que nunca ese garfio al cual aferrarme que me libre de mi destino. Un destino que a cada hecho que llevo a cabo, a cada instante que transcurre se vuelve más infranqueable, se ha vuelto mi nido último de descanso, libertad y escape. – Piensa mientras decae.

Sus ojos no lloran, pocas veces lo han hecho, a veces por fingir ser rudo, en otras por la falta de un estímulo verdadero que lo amerite. Siguen los murmullos en su cabeza, las burlas, es tal la situación que su respiración aumenta de improvisto, como si una lucha en su interior se librara, una batalla por determinar el hilo de su destino. Las burlas le duelen tanto que voltea a ver incrédulo a sus compañeros, con un poco de resentimiento al imaginar que desde ellos se despiden, que se divierten de su estupidez. Allí es cuando viene a él un pensamiento, una clave para librarse de este embrollo.

Son dos las ideas que su pobre cerebro logró colocar a su consideración, las dos  igual de locas y cobardes, muestra de su debilidad disfrazada de altanería. La primera trata de buscar volver a su estado anterior, apartar de tajo cada una de las acciones que por suerte, lo cree, solo unos cuántos han sido testigos, eso juega a su favor, piensa. Su mirada infunde temor, como claro indicio de lo que imagina, ver  a sus soldados tan propensos lo hacen ver todo de manera distinta, despiden malicia. Faltos de pudor reflejan un poco de desvarío. Que fácil sería, seguiría igual muerto, como antes, pero podría volver al lugar que tontamente dejé para estar aquí. Mi dignidad deshecha, aunque sólo yo lo sabría y lucharía para regenerarla. Quisiera borrar este día, de la forma que sea quisiera eliminar todo lo que me lo recuerde, eso alejaría un poco la distancia con eso que sin duda me espera. El matarlos me daría vida, continúa mientras que respira hondo y sus ojos brillan. Sería mi renacer.

¿Pero que digo? ¿A quién intento engañar? Busco redención de la manera más estúpida, pero es que ¿Hasta donde ha llegado mi bajeza? Mi condición se acerca a lo ridículo y lo grotesco, buscar expiar mis culpas eliminando a aquellos han sido testigos de mi vileza, infamia, de mi nulidad, de mi perfecta incompetencia, como si eso al fin me liberará. Como si con tal acto pudiera borrar aquello que me produce asco, - sonríe un poco, una sonrisa de lástima y de nerviosismo por lo que esta pensando.  Solo existe una forma de borrar mi podredumbre.

- Un alma a quien Dios mismo ha abandonado no tiene ya motivos para sostenerse, un alma para la cuál su familia y el sobrevalorado amor nunca han sido su apoyo. Eso soy yo, un ser sin ningún apego, sin aderezo a su existencia y tontamente buscando reconocimiento, negándome a creer que de mi solo se despide mediocridad, destinado a estar permanentemente arañando el suelo mientras mi mente engañada se imaginaba acariciar el firmamento. ¡Vaya falacia! ¡Vaya atrevimiento! Debio haber pensado Dios entre burlas.

Los ojos del capitán Lynn lucen ausentes mientras todo esto se desencadena en su mente, faltos de brillo, parecen sin vida, como perdidos en la oscuridad, ensimismándose cada vez más, al tiempo que aquellas voces de su cabeza consiguen derrotarlo, hoy luce más vencido que nunca, convenciéndose mientras mas lo piensa de su insignificancia.

- He vivido al momento, sin metas claras autoimpuestas, viviendo con vaguedad y desazón bajo la dirección de otros, el afecto de una cariñosa madre no pudo opacar lo hiriente de la indiferencia de un duro padre, quizá buscaron moldearme a su antojo, más no pudieron darle forma a mi mente, la fuente de todas mis carencias y vicios. Ni siquiera el cariño, el deseo y el amor  de mi prometida lograron alentarme; aún ella un cambio impuesto no de mi elección. La única manera que encontré para transformar mi asfixiante existencia, vino a mi como un rayo de luz, un rayo de esperanza que me arrancaba de las garras de mi cruel destino, ese escape que siempre ha estado en mi camino, pero que en medio de mi sobrevaloro me negaba a consentir, esta guerra se me presentó como mi salvación. Imaginé la mano del Salvador compadecido ante mi inminente caída y me abracé a ese destello. ¡Qué estúpido!, sólo un ser anormal y con su mente en desvarío es capaz de encontrar en la muerte y la destrucción su dicha y alegría.

Las voces de seres psicodélicos lo han quebrado completamente, lo gallardo y orgulloso han desaparecido, no es que no sufra la muerte de sus soldados, es sólo que ha sido solo una gota más que derramó el vaso. Todo se ha unido para vencerle, se siente burlado por aquello que el llegó a ver como su esperanza, hoy comprende que no hay más lucha para él, ha perdido lo elemental: el deseo de vivir.

Ha pasado gran parte de la noche, se ha mantenido ajeno a su entorno y al paso de este, a la llegada del viento, al arrecio de la tormenta. Aquella sala semi iluminada no le representa nada, siempre ha sentido la amargura de la soledad, como un mal crónico, ausente de las alegrías de la vida  y bebiendo constantemente las tristezas, un ser deprimido, caído, destrozado y que ahora abraza su arma, una Colt M1911 que simbolizaba su rango y ahora no significa nada, da razón a sus temores que constantemente lo cuestionaban dentro de si; un error como él debe morir para escapar de la angustia, de la culpa y de la vergüenza.

Sus ojos cerrados desprenden lágrimas, cosa bastante rara en él, se dibuja una sutil sonrisa que deja ver resignación, cierta aceptación a una condena que ya conocía desde hace muchísimo tiempo, desde joven, pero que renegaba de ella. Lentamente abre sus ojos negros, muy apesadumbrados, contemplan sin ninguna extrañeza la primera claridad del nuevo día, abren de su sueño más profundo, aquel que lo transportó al centro de su humanidad y para el cuál no necesito dormir, aunque en ellos no se ve señal de vida desprenden destrucción, sus ojos no ven, pero han sido descuartizados sus deseos, anhelos, sueños, angustias, temores; todo aquello que creía de su pertenencia ahora se drenan en abundantes lágrimas, a pesar de todos sus defectos y carencias él se quería y hasta se amaba. Sus lágrimas caen al tiempo que finalmente mueve su mano llevando su revólver de manera pausada, sin prisa pero sin contratiempo, ya no hay nada en sus ojos ni en su mente.

Aquellos seres que lo atormentaban finalmente lo han dejado en paz, han cumplido lo que deseaban, él es incapaz de razonar, incluso cuando quita el seguro de su revolver y lo coloca sobre su entrepierna. Recoge sus rodillas para ocultar lo que se presta a hacer. Ni recuerdos ni alegrías pasan por su mente, un acto instintivo lo hace bajar su cabeza mientras no cesa su llanto, desciende hasta su frente tocar sus rodillas y hasta donde también lo espera el cañón desde donde saldrá aquella partícula que le ofrece la liberación. Traga saliva, solloza un poco y con un valor inusitado en él impulsa sus pulgares fuera de toda duda. Un impacto cimbra toda la habitación alerta a sus inquilinos, Lance y Matt por la sonoridad y cercanía del escándalo se alteran, uno despertando abruptamente de un profundo sueño, el otro quien siendo el guardia nunca lo notó, ambos se quedan completamente atónitos contemplando mientras los oscuros ojos del capitán Lynn ven fijamente incrédulos, temerosos, con cierto pánico hacia la pesada puerta de aquella habitación que acaba de ser azotada, abierta con furia. Allí la silueta de un hombre se dibuja, enorme, trayendo tras de si los primeros rayos del sol. Todo es incertidumbre y confusión y se acrecienta cuando con una furia similar arroja a alguien que traía con él, el capitán Lynn contempla como un frágil cuerpo vuela por los aires para caer pesadamente en el suelo sin desprender ningún ruido ni queja, ni el más sutil. Parece un trato cruel, mientras que en suaves y delicadas telas se eleva una cabeza de cabellos largos oscuros como el abismo. El Capitán es un caos de emociones y con sus ojos más abiertos que nunca ve como desde la maraña de lacios cabellos un rostro joven se asoma, con unos ojos claros llenos de detalles, pero que no son capaces de mostrar ningún tipo de reacción y emoción, aún cuando han sido sujetos a tal nivel de barbarie, solo buscan sin encontrar, acompañando al más bello rostro imaginado, pero que provoca un sin fin y contrastante cúmulo de emociones al estar palpada en sangre.

- ¡Atiéndala capitán Lynn! – resuena desde la puerta una voz conocida, pero totalmente transformada.

Al Capitán todo le parece irreal, mientras que voltea a ver temeroso esa silueta que también se asoma por la puerta. Los rayos del sol solo le permiten percibir la forma, pero identifica quien es, aunque duda que a él puedan pertenecer aquellos ojos tan llenos de ira, furia y hasta desprecio que lo atemorizan en sobremanera.


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martes, junio 8

Las mejores batallas en la historia del animé


Hay animés de todo tipo, los hay de acción, de niñas y ñonerias , deportivos, conmovedores y en fin. Una enorme variedad, sin embargo en nuestras mentes siempre se graban por lo general la batalla librada por dos seres poderosos, que intentan a toda costa superar las habilidades de su contrario. Aquellas que por su espectacularidad y carga emocional se graban para siempre en nuestras mentes.

Me gustaría que cada quién pusiera una batalla que le ha marcado, que le ha gustado tanto que podría verla una y otra vez. Me gustaría que sólo fuera una y que contextualizaran  y su segundo lugar, para poderle dar a los demás que postean la opción de elegir bien las suyas y ver cual resulta al final la mejor. Jajaja, aunque no creo que alguien me vaya a contestar.

Pues inicio yo, para mi ha habido muchas, desde el Mazinger, Robotech, Naruto, Hellsing, Full Metal Alchemist, Evangelion, la misma de Raito y L, aunque no se si llamarle batalla, Las de Caballeros del Zodiaco y claro las de Samurai X  sin duda esta es de las mejores. Pero hay una que no olvido, ya muy pasada de moda dirán, pero en realidad en aquella época marcó mi vida, no podía creer los sucesos que se estaban llevando a cabo, amigos cayendo y muriendo uno trás otro, cada vez mas reducido el numero de gentes que pudieran detener la ambición del mal. En verdad la ambientación que se creo para esta batalla la podias palpar, y al final con el mundo en la desesperación al saberse falto de todo héroe y sumido en el caos ante un villano que lucía invencible, aparece el que demostraria siempre ser su mejor defensor. Para mi la batalla más emotiva que me ha tocado ver es la de Gokú contra Piccolo Dai maoh padre. Allí Gokú aún tenía un estilo único de pelea que lo diferenciaba del resto. Y en la que la muerte aún significaba algo. :roll:


La segunda no sabía por cuál decidirme, la verdad es que no es sencillo dar una opinión en esto, pero la que considero que es la segunda mejor batalla para mi es la de Spike contra Vicius, ha todo lo que rodea esa pelea es épico. No les diré nada de esta batalla, ya que revelaría muchas cosas de este animé que para mi está en el segundo lugar de los mejores animés de la historia. Si, se que dirán que estoy loco, pero Cowboy Bebop roza la perfección, se las recomiendo mucho, además de estar completamente y de manera magnifica en audio latino. Creo que ya va siendo la hora de que ponga mi opinión el el post de  top 10 de mejores animés.  :P  :P


Se que dirán que estoy loco o que no he visto mucho animé para hacer una elección así, pero mi gusto es, como dice la canción y espero que ustedes hagan ver cual seria para ustedes la difícil elección ya que quizá me olvidé alguno.

sábado, junio 5

Mi historia: El vacío del Corazón, Capítulo VI


Si amigos, continúa mi historia. Aunque en ocasiones se atrasa mucho el avance se lleva a cabo, no se si de manera muy lenta. Eso me gustaría me lo hicieran saber, ya que cualquier recomendación bien intencionada y que esté destinada a mejorar es bienvenida. Algunos mostraron su sorpresa por el giro de los hechos, me encantaría saber que es lo que piensan de lo que aquí sucedió. 

La historia va avanzada. En este capítulo y el siguiente se situará el detonante que se convertirá en el verdadero motor de la trama. Ojalá puedan seguirla, si quieren hacérlo desde el principio aquí les coloco el enlace.


EL VACÍO DEL CORAZÓN



Capítulo VI: Punto de Quiebre



Lo que iba a ser un reclamo de Henry por el repentino impacto se vuelve en un anormal desconcierto, en los 3 años conociendo a Rick jamás había tenido oportunidad  de verlo en condiciones de tal abandono  al autocontrol. Lo interpreta con sus sentidos desbocados; fuera de sí. Es entonces cuando la piel se le ruboriza por una sensación desagradable y comprende lo que esta sucediendo y el por demás inaudito actuar de su compañero. Apenas se recupera del asombro inicial de una forma iracunda intenta ayudado por la pobre visibilidad hacer contacto con su mirada con el motivo de tan peligrosa encomienda. Es inútil, la gran pila de escombros donde había caído Florian dificultaba su búsqueda al protegerlos de las intermitentes lámparas, volviéndolos invisibles; sin embargo, tampoco era tan ciega para no poder distinguir un cuerpo humano a una distancia tan cercana.

- ¡Es inútil! Lo han tomado – clama Rick con voz debilitada por el asombro inicial y por una angustia creciente, aunque un poco más tranquilo después de la momentánea perdida de control. Abatido por el desconcierto hay miles de ideas que toman forma en su cerebro,  varias de ellas totalmente faltas de razón. No puede evitar el temor, el desasosiego, la tristeza y un poco la ira. Al considerar cada una de las ideas probables que han provocado este contratiempo. Y la amargura se acrecienta cuando comprende que en cierta manera ha fallado en regalarle a Florian y Thomas, lo más digno que se les puede a ofrecer después de haber muerto. Un regalo por el cuál no había dudado en arriesgar la vida.

Temeroso en demasía ante lo incierto clama, desde la lateral del montículo de escombro donde había permanecido sentado.

- No hay razón para continuar con esto – dice mientras masajea sus manos adolecidas por el ajetreo  a las que acaban de ser sujetos. No entiendo la razón que los ha hecho tomar los cuerpos de nuestros amigos, si para sepultarlos o lanzarlos a una fosa común. Yo no quiero eso, ellos merecen un lugar de descanso más personal y no pudrirse junto a cientos de desconocidos cuerpos.

Henry asiente con un tosco movimiento de cabeza, sin ocultar el asombro y amargura que el repentino giro de hechos provoca.

No me agrada para nada el rumbo que han tomado los acontecimientos; me desconcierta, pero sobretodo, me causa miedo. Un miedo que me invade y paraliza por dentro – continúa Rick expresándose con un claro dejo de tristeza e impotencia por reconocer lo inútil de su presencia en el lugar y preocupado por el destino que puedan tener los restos de ambos soldados. – Ya no hay razón para buscar a Thomas, así que abortaremos la misión y regresaremos con el mismo sigilo con el que hemos llegado. Mañana a primera hora reclamaremos los cuerpos como es debido.

- Creo que es lo mejor, esta incursión resultó dejar demasiadas interrogantes que merecen ser analizadas con mayor tranquilidad y cuidado – contesta Henry con su semblante deprimido y su voz un poco ronca mientras coloca sobre su hombro su arma.

Su semblante siempre había reflejado una tristeza crónica, cuando en situaciones donde se requería meticulosidad y concentración dicho ánimo era reflejado en sus ojos pardos, siempre activos e inquietos, pero con una pasividad y una falta de brillo que sólo venía a él cuando reía, cosa que con frecuencia ocurría cuando su amigo Florian conseguía arrancarle risas a un rostro que simulaba estar privado de ellas constantemente, como una huella imperecedera. Hoy aquellos intentos de alentarlo lo enternecían al recordarlo y un aire sobrecogedor lo abraza cuando roza sus dedos en un dije encontrado en el suelo mientras escudriñaba en él. Con las yemas de los dedos toca sus formas, una pequeña cruz de plata, cuyo brillo no le ayuda a resaltar, aunque para Rick es inconfundible. Amargura y pesar lo deprimen y una impotencia hiriente por desconocer el destino de su amigo lo agobia. Cierra su mano con fuerza y la resolución vuelve a su rostro.

 Apenas se incorporaban para reanudar su marcha de regreso cuando  un chillido punzante, raro  y hasta grotesco los afecta con un tétrico estremecimiento. En una noche llena de anormalidades las sorpresas y sobresaltos ya comienzan a inquietarlos, pocas cosas se comparan al repicar y desgarre al sentir la amputación de un miembro en la batalla al sentir el cuerpo lacerado por el proyectil o al exhalar el agonizante aliento en medio de una muerte dolorosa. Todo esto ambos soldados lo conocen y sin desearlo han llegado a asentirlo y asimilado; más hoy no parece ser un día común y su cordura se ha visto trastornada y permite a sus mentes atribuir tales acciones a razones raras y misteriosas, hace a sus mentes maquinar ideas cada vez más locas que las anteriores, cuando la fuente de ellas pudiera ser algo perfectamente normal y físico. Así juega a veces la mente con nuestros sentimientos, destruyendo nuestras percepciones.

Se han quedado helados, inmóviles, privados hasta de la más mínima reacción. Completamente inundados por un temor y angustia sofocantes, causado por un aullido que ha tocado susceptibilidades.

Con una reacción anormal han permanecido por varios minutos observando hacia el sitio desde donde nació aquel sonido; sin movimiento, sin acción y con sus pensamientos en un total caos, sin inmutarles en nada la fuerza de la ventisca que les golpea el rostro y la espectacularidad de un último relámpago, ajenos totalmente a su estruendo. Ni siquiera la angustia de ser descubiertos los preocupa ante el arropo de la inmovilidad impuesta por su mente perpleja, intentando explicar la clase de sonido del que se puede tratar. La mente de ambos soldados articula ideas faltas de todo sentido, nociones que pudiesen resultar irrisorias para un discernimiento en estado, pero el de ellos ha sido alterado y lesionado por la dirección turbia en la que se han encaminado los sucesos. Se palpa el temor en sus ojos y gestos y la idea de alejarse cuanto antes del sitio es analizada con más fuerza por Henry quien se dispone a romper el silencio molesto.

- Prepárate Henry, nuestra misión ha cambiado – clama sin apartar la vista en dirección al puente, al escondrijo desde donde se intuía que algo se estaba desarrollando – Así, completamente rodeado de contrariedades no me siento capaz de volver al campamento.

- ¿Crees que sea lo ideal? – contesta titubeante la afirmación de su compañero. Intenta negarse a si mismo ante una orden que si no la hubiera escuchado con claridad le parecería inverosímil. - ¿Qué es lo que buscamos realmente al internarnos a las fauces enemigas en este estado? – prosigue ahora más seguro de su observación y acercándose a Rick sin otro motivo que dejar clara su posición, aunque siempre resignado a lo que está por ocurrir.

- ¿Quieres saber lo que buscamos? Respuestas Henry,  aquí algo poco usual ocurre, no es curiosidad, es que mi corazón se niega a aceptar que se hayan apoderado de nuestros amigos, me luce repulsivo y si mi mente no aclara algo terminará trastornada por lo que algo perfectamente explicable se esté llevando a cabo. No me importaría dar mi vida ahora si a cambio tú pudieras regresar con los restos de nuestros amigos. A fin de cuentas ante estas circunstancias es donde se demuestra que la muerte, por hiriente y cruel que pudiera ser, se convierte en un escape y una pena y dejo de culpa a los que nos quedamos. Desde lo ocurrido me reprocho mi incapacidad de hacer algo por ellos, porque queda claro que hombres así no debieron morir. – prosigue ahora volteando hacia su compañero. – No estoy dispuesto a regresar con una losa aún más pesada que con la que iniciamos esta misión. No me quedaré con la sensación de que pude haber hecho más, algo que cambie los reproches que me hieren. – No pudo evitar derramar lágrimas y en varias ocasiones desaforar su voz, no era su estilo mostrar tanto de sí mismo; más quedaba claro que aquella tarde muchas costumbres y hábitos sufrirían una poco usual metamorfosis, ambos habían sido testigos de dichos cambios y los habían aceptado.

Henry calla un tiempo prolongado, el se consideraba un hombre común, sin grandes aspiraciones, pero veía a Rick como un ser autentico, sin el afán de demostrar nada ante los demás, sólo siguiendo sus propios ideales y preceptos. Él admiraba eso, tenía la idea de que estando  a su sombra podría aspirar a obtener algo de eso, ser un mejor ser humano y sin reproches.

- ¡Vamos! Cada instante que pasa nos volvemos más vulnerables, si la tormenta comienza a ceder estaremos en aprietos. No te preocupes, no estoy dispuesto a convertirme en un mártir de mis propios resentimientos, no realizaré nada loco ni entregaré mi vida, aún me esperan cosas maravillosas y mi destino sólo apunta hacia mi hogar; hacia el, en medio de este sinsentido, cada vez menos brillante destello que me evoca. – termina mientras Henry alcanza a distinguir una ligera risa, esto lo perturba ya que desde que inicio su charla no ha dejado de soltar lágrimas, remembrando algo que lo espera en su hogar sin duda, más nunca ha comentado qué, se sabe tan poco de él.

Henry ya había notado esa ambigüedad en las emociones de Rick. De cierta manera le infundía apego y mucho respeto su capacidad de reponerse a lo adverso.

- Te sigo, yo tampoco estoy dispuesto a acrecentar mi pena, la cual ya resulta muy molesta. – comenta con un tono renovado y con la misma seguridad abandonan aquel cúmulo de escombros y desechos que habían guarnecido sus acciones. Ahora iniciaba una nueva etapa que transformaría drásticamente sus vidas.

- Rick realiza señas con manos y dedos que Henry codifica de inmediato: “A partir de ahora solo podrán comunicarse con señas” y se apresura a asentir. Ahora ya son más visibles. Así, más turbados  que nunca da inicio esta nueva incursión a las mismas fauces del enemigo. Fauces que han demostrado ser implacables.

La ansiedad se palpa en el ambiente a cada sutil e imperceptible paso que realizan, aunque todo parece estar en calma, es una calma molesta y angustiante como aquella que antecede a la tempestad, no hay presencia enemiga aunque al seguir el hilo sonoro que resta de aquello que los estremeció saben que el encuentro es inevitable. La tranquilidad disfrazada hace recordar como las aguas de los mares retroceden en las playas instantes antes de volver violentamente en forma de un devastador tsunami. Ambos soldados conocen a la perfección tal sensación, aunque hoy todo se ha teñido de un matiz anormal que asfixia los sentidos.
Sin haberlo notado han gastado en la misión la mitad de la noche y es a escasos 30 metros de un edificio que inexplicablemente había sido inmune a la destrucción del área. Rick conocía el sitio, allí notó ya sin tanta extrañeza la ausencia del cuerpo de Thomas, en el interior de una semidestruída casa habitación con boquetes por todos lados. Había sentido algo oscuro y dramático cuando con gran esfuerzo logró avanzar hasta esta zona. Fue entonces que impotente notó como caía Thomas de manera fulminante al ser su cuerpo casi descuartizado al sorprenderlos la metralla. En ese instante asimiló la realidad, nunca hubo siquiera la más mínima posibilidad desde el inicio, desde la misma planeación era una estrategia prácticamente deficiente y el apoyo prometido nunca llegaría, la realidad es que nunca hubo un ataque verdadero. Él había terminado de forma rápida y ágil con cuanto enemigo encontrado, pero al llegar a este punto chocó con un muro de fuerzas enemigas. No fue capaz siquiera de sacar a su amigo de aquel infierno al ser herido en el brazo y serle arrancado el cuerpo que con éste cargaba. Todo se convirtió en un caos y aún ahora no puede recordar todos los detalles del suceso, sólo alejarse entre las huellas de destrucción que como laberintos habían formado las edificaciones; perseguido y asediado por el brazo enemigo que no estaba dispuesto a dejar pasar la afrenta.
Su semblante de agobio muta al de sorpresa al comenzar a escuchar varias voces a su alrededor, de hecho siempre estuvieron allí, pero su precisión de movimientos evitaron que se encontraran. Ahora el temor a ser descubiertos los hace imaginar que son rodeados por cientos de voces. Hay un temor razonable; sin embargo, tanto Rick como Henry no son inmutados en demasía ante tal situación, sobretodo Rick, quien en varias misiones totalmente camuflado en absoluta quietud casi podía sentir las respiraciones enemigas mientras su mente solo analizaba el momento idóneo para dar rienda suelta a su letal ataque.

Es así que en un silencio tajante deciden dirigirse al edificio en pie desde donde fue lanzado ese repulsivo graznido que causó en ellos tal sobresalto. En momentos en cuclillas, otras arrastrándose, cada instante y cada centímetro transcurrido se vuelve punzante, advirtiendo las voces enemigas en ese extraño lenguaje, no se escuchan en alerta, pero por su número les representa una condena de muerte.

El entorno está colmado de soldados alemanes. La sorpresa es grande cuando se escuchan sonidos hasta del camino recorrido. Indudable es que tiene  un gran mérito el haber realizado todo este trayecto sin haber sido descubiertos, aunque Rick lo siente como un error garrafal haberse movido tanto sin ser conscientes ni notar tal cantidad de presencia enemiga. La lluvia les jugó a favor y ahora todo indica que también les dio la espalda.

Lo ideal sería volver ahora que la lluvia aún es abundante, no obstante han llegado a los pies del muro del salón, ése último antes de llegar al puente y a la guarnición enemiga, ése desde el que en su interior fue lanzado un grito desaforado. Ambos soldados recargan sus espaldas sobre la pared oeste de tal gran edificio. A escasos tres metros a su derecha está la esquina en cuyo ángulo se unen la pared lateral donde están ellos con la fachada de la enorme construcción, de un acabado tosco y sin vida. Allí oyen voces de los hombres que resguardan la entrada, sobre la calle, como si algo importante, trascendente o de gran valor se guardara aquí, tal vez provisiones o las municiones enemigas, no obstante, sería muy estúpido guardar suministros fuera de la protección y en pleno fuego cruzado, esta posibilidad se desecha de inmediato. Toda la atención ha sido fijada en tal lugar, custodiado por varios hombres, no están a la vista, pero basta notar la diversidad de hablas para llegar a esta conclusión.

Indudablemente algo ha cambiado, parece inexplicable como en el camino andado se comienzan a ver ases de luz de lámparas hurgando entre las sombras. La lluvia ha cedido su fuerza, parece buscar traicionarlos. Los sedujo a entrar a una trampa maldita y ahora los abandona en ella retirándoles su cobijo. La inquietud los atosiga mientras se recargan en el firme muro. No pueden afirmar con seguridad que han sido descubiertas sus presencias, más el comportamiento enemigo indica que por lo menos hay una sospecha. Para ellos no hay otro camino, intentar volver luce lo ideal, ocultos entre los escombros de las ruinas, alejados del intemperismo de la calle, les brinda una oportunidad de escapar de tal encrucijada. Aunque estas son conjeturas de Henry quien desconoce por completo los pensamientos que rondan por la mente de Rick, el cuál extrañamente nota que lleva tiempo sin darle ninguna indicación.

Una luminosidad y unos pasos que la acompañan parecen acercarse a escasos metros sobre la calle. Henry queda en shock, paralizado. Su rostro pasmado irradia indecisión, angustia provocada por no saber como proceder. Siempre ha combatido, aún así hoy no alcanza a visualizar si atacar y dar alerta sea lo mejor. Tendrían que  entrar en combate prácticamente rodeados y en franca desventaja por estar lo más cerca que nunca del campamento alemán y además sin haber podido responder a tantas interrogantes. Henry lo piensa y analiza, pero es claro que el no tiene la visión, la lucidez y sagacidad de la que su compañero hace gala. Así que busca hablar con él, busca cualquier seña que le indique su proseguir girando ligera y lentamente la cabeza para tener contacto visual, pálido nota que ya no está a su lado, arrastrándose y ya falto de toda cautela se desplaza entre los escombros hacia un boquete que algún proyectil formó en un ataque pasado sobre el a simple vista impenetrable muro, desde allí luz de candelabros y fuego del interior se escapa dando forma a un espacio de luminosidad que baña esa zona de dos metros y medio que separan al edificio de la construcción aledaña de la que ellos provenían. El estar alejados de tal espacio luminoso los ocultaba en las penumbras, pero Rick seducido extrañamente no le importa alejarse de esa protección más, algo dentro de sí lo hala hacia ese hoyo de no más de metro y medio de circunferencia, intuye que allí se guardan las respuestas que de manera ansiosa está buscando ya sin ningún cuidado.

La mirada desencajada de Henry luce como mala seña, es incapaz de entender el comportamiento de su amigo, ya que con su descuido está arriesgando la vida de ambos, acciones que nunca pasaron por su cabeza.
Su corazón palpita a mil cuando puede escuchar ambos contrastes, la marcha y la lámpara buscando cualquier indicio hostil y el arrastre bastante sonoro y rápido que lleva a cabo su compañero. Él queda en medio, cercano a aquella esquina con la fachada del edificio. Da un último vistazo al recorrido hacia la calle por donde se acerca el guardia y su sangre se hiela de improvisto cuando descubre como  la silueta del hombre alista su arma para ser accionada de forma totalmente serena, quizá incrédulo por lo que ve. Un escalofrío cimbra su ser, desesperación, angustia y temor a la muerte lo embargan. Más todo parece llevarse  a cabo en una pausa total. Asombrado descubre que no es a él a quien se le está apuntando, voltea sin prisa y ve el rostro de Rick al descubierto por la luz que escapa desde el interior. Tarda un tanto en caer en cuenta de lo que sucede y entender lo que prosigue

Mientras tanto el rostro de Rick ahora refleja sus sensaciones y emociones por lo que atónito contempla. Un gesto acongojado y que ve  su mirada y ademanes transformarse, del impacto y shock inicial que las perturbadoras imágenes provenientes de aquel salón le produjeron pasa a la opresión mientras sus ojos se derraman en llanto incontrolable formándole un nudo en la garganta. Un nuevo chillido más alto que el anterior le produce un espasmo.  Finalmente sus ojos entre lágrimas se llenan de ira desmedida, de una furia que crece velozmente y que lo hacen olvidarse de todo y activar su cuerpo. Con una detonación cuyo  rugido viaja por cada rincón y alerta a todo el campamento se da fin a la incursión sigilosa. Se escucha el disparo al mismo tiempo que Rick se incorpora y totalmente embravecido se interna en el edificio disparando y vociferando a toda voz ante una situación que considera, además de siniestra, imperdonable. Las luces se encienden y los soldados corren hacia donde esta llevándose el tumulto para desencadenar un fiero y crudo combate.



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sábado, mayo 29

América y sus contrataciones para el Apertura 2010.

Parece ser ya rutinario, es algo que extrañamente y desgraciadamente se hace más común a cada día, lo es tanto que ha dejado de ser noticia. El manejo que se hace de uno de los clubes de futbol más importante de nuestro país es sinónimo de apatía y total desinterés por parte de los directivos. Me sorprende que sea una cosa tras otra como si el hacer las cosas mal fuera lo deseado y la misión de terminar con la grandeza del Club América un fin buscado.


En lo personal me molesta muchísimo lo que ocurre cada final de temporada y cada inicio de ellas. Se pone a prueba la ineptitud de aquellos que deberían velar por la consecusión de titulos, por dejar clara la supremacía sobre los demás clubes de nuestro país. Tristemente en los días actuales vemos como todo se pudre de nuevo, resultando en una mala planeación, en decisiones además de absurdas y ridículas ya deprimentes. Claro ha quedado que Michel Bauer no está hecho para esa tarea y es que no es lo mismo ser un exitoso ejecutivo dentro de Televisa a encargarse de un equipo con tanta estirpe y mistica como el que nos ocupa. Desde su llegada en 2008 no ha habido un solo argumento que amerite el que el dueño le siga dando tanta confianza ante un trabajo pobre y que pareciera hecho con desgano.

Con él se ha vivido el desvanecer de lo último que presumía un equipo que lleva años sumergido en una verdadera crisis, la pérdida de la garra y el tesón que aún en tiempos de muy malos resultados, lo dejaban claro, como el orgullo ante la humillación y siendo conscientes de la historia y logros del club. La pasada eliminación ante Toluca ya no pareció sorprender a nadie, lo dije, se ha vuelto pan de todos los días. La mediocridad y la pérdida de verguenza orillaron a los jugadores a ser displicentes. Se ve al equipo desorientado y sin metas claras. Eso es algo humillante para sus fans, que ha dias actuales no encuentran argumentos para soportar críticas tan marcadas y llenas de razón. El equipo pierde con puntos y campeonatos su magnificencia y poderío.


Los últimos movimientos no hacen más que reforzar lo que se viene dando cada temporada, movimientos que parecen ser hechos con los pies nulos de razón lógica y más aún, cayendo en lo ridículo. No lo digo tanto por la contratación de Manuel Lapuente como timonel, ya que aunque me parece un movimiento desafortunado, por lo menos ha tenido mucho que ver en los últimos campeonatos del equipo, uno como director técnico y otro como, ¡jaa! olvidé el puesto que se le inventó para justificar el tenerlo apoyando a Mario Carrillo en el campeonato de 2005. Aún con estos logros es un entrenador resultista, con nulo espectáculo y que creo yo, poco tiene que ofrecer ya. Además de traer tras de si un mundo de intereses, ya sea con promotores o jugadores, todo esto para sacar más provecho de negociaciones con jugadores y su participación y continuidad en la alineación titular, que por el bien del equipo. Es famoso por ésto.

Creo que esto era poco comparado con lo que se tenía que vivir todavía, a mi parecer uno de los más grandes desaciertos y que tiene tintes hasta vergonzosos fue la desafortunada contratación de Matías Vuoso, después de su decepcionante participación en el Apertura 2006 anotando solamente 5 goles y que dejó con un muy mal sabor de boca a toda la afición. Ahora el americanismo se pregunta ¿qué logros ha tenido dicho jugador como para que vuelva a darsele una oportunidad en uno de los equipos más importantes de México? Ninguno, solamente hacer el ridículo en la final pasada, siendo la verdadera causa de la derrota y pérdida del título de Santos Laguna, dudo lo quisiera después de tal exhibición cualquier equipo, pero como equipo de retazos y que gusta de llamar la atención para mal, tuvo que aparecer el América en lugar de enfocar toda su atención y recursos en alguien como Damián Álvarez que le fue ganado por Tigres, a dar la nota. Vaya premio para el jugador, después de un enorme fracaso se gana el volver a un equipo donde ya había fracasado de manera estrepitosa, pero que más da, se está volviendo rutinario y ya no causa tanta sorpresa en una institución que se está caracterizando por premiar la mediocridad. Haciendo efectivos prestamos de Rivas y Sandoval que más se puede esperar.

Lo dicho, se acabaron las épocas donde la directiva llamaba la atención de todo el fútbol mexicano y hasta del sudamericano por sus contrataciones, se acabó la época en la que su afición se ilusionaba con el título a sabiendas de que la directiva utilizaba todos sus recursos, económicos y humanos para presentar un cuadro digno y que sobresaliera sobre los demás y aunque al final no lo resultara siendo. Esos tiempos parece que están muriendo y con ellos la mística y blasones del equipo más polémico y que le da sabor a nuestra liga. Hoy ya no sorprende que se comentan errores tan garrafales, la nota sería que se hiciera algo bien, cosa que como se vislumbra, está muy difícil que pase. 


A los directivos y a su dueño no parece importarle, ni que se hayan visto alcanzados por Toluca en el número de títulos y que al ritmo que van seguramente superarán en poco tiempo a Chivas también, tampoco que sea un equipo de risa que lo único seguro es que no pasará a la liguilla y si lo hace, sólo a ser sparring de los verdaderos protagonistas, tampoco que su afición sea la burla de medio mundo. Hasta hace poco no importaba, pero cuando se hunde cada vez más en el hoyo y la luz se deja de ver es cuando se debe te encender la alerta. Ojalá este equivocado y las contrataciones siguientes y el trabajo del cuerpo técnico me permitan ver el renacer de un equipo legendario y símbolo de nuestra liga, así con gusto y alegría tendré que tragarme mis palabras. 



miércoles, mayo 26

"El Carbonero", video de prueba de este bello caballo.


Bueno, ahora pensaran que el blog anda dando patadas de ahogado sin encontrar su identidad y cosas así que son importantes para que un proyecto tenga éxito. Pues lo he dicho antes, no es objetivo de mi espacio ser exitoso y adecuar temas que me regalen miles de visitas. En realidad colocaré cosas que me gusten y que llamen mi atención. Y no es ser impositivo. pero si no agrego cosas que me interesen pronto dejaría de ser divertido. Mmm... cosas sin importancia que no tengo porque abundar.


El video que les traigo hoy es de una caballo llamado "El Carbonero", propiedad del señor Alejandro López y que está en venta, no es el objetivo del post patrocinarlo ni obtener recursos por ello, ya que a lo mucho 4 personas verán este post. XDD  De todas formas quiero traerles los videos para aquellos que les gusten los caballos y que conozcan el trabajo de arrende llevado a cabo por el señor José Robledo. 


Queda aclarar que el video fue tomado con cámara panorámica y es por eso que al convertir el video se ve desproporcionado. La realidad es que el caballo se ve más espectacular de lo que aparenta. Pues allí están los videos, sólo pido a los que lean y les interese que eviten colocar comentarios personales pues serán borrados sin importar de quien sean. XDDD  Y es en serio, heee?








viernes, mayo 21

El misterioso mundo de los sueños y su interpretación.

Un tema raro ¿verdad? Estos dias pasados en los que no pude tener acceso a mi blog me ocurrió algo curioso y que me ha mantenido un poco pensativo y ha dado pauta a la reflexión que les traigo el día de hoy. Siempre el hombre ha sido maravillado por el mundo de los sueños, ya que es algo común de nuestra existencia, pero que también guarda un aire mistico increíble, independientemente de la idea que nos hayamos formado de lo que ese extraño fenómeno significa y las interpretaciones que podemos darle, lo que si es una realidad es que al terminar el día nos embarcamos a continuar nuestro recorrido de manera inconsciente en un mundo plagado y empapado de lo irreal. Es algo inevitable y hasta para algunos, una verdadera bendición el poder internarnos en un mundo donde se le da rienda suelta a la imaginación y donde la mayoría de las veces es esta la que determina el alcance y los límites de nuestras aventuras.

El soñar es vivir, siempre seremos nosotros, habrá situaciones de la vida, hay emociones y sensaciones que consideramos auténticas, aún en lo mágico y extraño de dicho entorno, la mayor parte de las veces nos sentimos cómodos, nos sentimos nosotros mismos porque aunque nos encontremos en la sala de nuestra casa reflexionando o platicando con algún conocido o viajando por el espacio en busca de un raro objeto es difícil llegar a determinar si estamos en la realidad o en el ensueño y es en eso donde en ocasiones radica que al despertar nuestra mente haya asimilado ideas y emociones vividas y nos queden aún secuelas.

¿Has tenido la sensación de que al despertar lo haces con melancolía? Aún sin recordar el sueño, lo en el vivido te afecta al despertar, te hace desear estar allí de nuevo, quizá en la compañia de un ser querido que ya no está, quizá cumpliendo uno de nuestros más grandes anhelos, tal vez en una situación de triunfo, en una reunión cordial con personas para tí importantes o también en una situación triste y dramática. Esa sensación se palpa, casi se puede degustar y aunque paulatinamente va desapareciendo en el transcurso de la mañana es algo que en cierta forma me maravilla. Me sorprende y hace preguntarme cuales son los límites entre la realidad y el sueño, la respuesta es simple, el despertar.

En ese mundo fantástico hay ocasiones en las que vivimos algo diferente, algo que aún en lo totalmente anormal del sueño se presenta más raro, es cuándo creemos que en el sueño se nos intenta decír algo, alguien que en un plano superior nos confiere un secreto acerca de nosotros mismos o de los demás seres que nos rodean. Al caminar sobre ese sueño puedes sentír que algo no embona, que hay algo misterioso en la situación, que quizá no nos sentimos cómodos con lo que se lleva a cabo por la constante angustia de estar recibiendo un mensaje que no somos capaces de asimilar, pero que obviamente se nos intenta dar. Despiertas aún afectado, aún cuestionándote lo que sucedió, tu mente vaga en pensamientos muestra de incredulidad, pero de curiosidad también. Sientes un sabor amargo, no se si llamarlo angustia, más lo parece. Hace preguntarte que es todo eso que ha pasado.

En ese momento puedo entender porque hay personas que se empecinan en encontrar significados disfrazados en ese mundo irreal, porque encontrar una llave a ésto significaría una puerta de posibilidades infinitas y que afectarían nuestro día a día. Si un mundo fantástico se abre ante nuestros ojos y tenemos la capacidad de entenderlo en toda su majestuosidad, podemos sentirnos realizados, si en ellos hay vaticinios o profecías de nuestra propia realidad y día a día; debemos sentirnos alegres y extasiados. Desgraciadamente yo no creo en eso, los sueños no tienen más valor para mi que los que le da mi propio cuerpo, una forma de obtener descanso de la manera más agradable mientras nuestro cerebro continúa en labor intensa en reforzar las vivencias de lo cotidiano. Nunca le he dado más valor que eso y menos comenzaré ahora a hacerlo.

De todas formas el motivo del post es compartirles mi inquietud y para eso debo contarles mi sueño. Miren que en eso debo considerarme todo un fenómeno, mis sueños pueden llegar a ser un verdadero caos, desde la ocasión en que me enfrenté a golpes con el demonio y casi le gano, hasta el hecho de que hablaba con una prima y dormí soñando en la continuación de esa situación de reclamo, que sin duda me hizo reír. Pero pocos sueños me han extrañado como el que tuve hace unos días. Me encontraba caminando por un sendero y alguien toma mi mano y camina conmigo y el entorno cambia, así hablamos un momento y de pronto suelta mi mano y alguien más la toma, todos ellos personas conocidas y que están o ya no con nosotros. Así recorro un sendero que cambia de escenario dependiendo con quién lo ande, sueño a mis hermanos a Ana, a Félix, a Maithé, a amigos que no quiero mencionar y hasta a Tony y Borradín. Todo con una sensación muy extraña, pues cada uno me da un mensaje y asimilo dentro del sueño que debo escucharlos, me alegra verlos, pero se que se irán en poco tiempo para darle el turno a otros, cada persona que aparece allí se vuelve importante y me suena extrañamente a una despedida.

Dirán, ¡Haaa! Pues es obvio lo que sucede, el sueño significa que vas a morir muy pronto y quizá sea cierto ó puede ser tal vez que todos esos como 20 que me acompañaron  morirán y yo no : )  Pero yo lo veo distinto, lo interpreto como que los sueños no significan nada, que son vivencias del día a día que se traslapan a nuestro subconsciente. Al menos, después de este sueño, es lo que quiero pensar. XD






viernes, mayo 7

Mi historia: El vacío del Corazón, Capítulo V


Pues vuelvo a la carga con mi historia, se que pueda parecer que se está quedando en el olvido, pero nada de eso. Me disculpo por haber mencionado que la postearía de manera más frecuente, es sólo que estos capítulos se me han dificultado, ya que se me alargaron demasiado. Quiero agradecer sobretodo a R:G:R:M quien desde el principio ha sido seguidor@ de la historia, quizá sea el/la únic@ y por eso el agradecimiento y ojalá continúe a pesar de estos terribles desfaces.

La historia va avanzada. En este capítulo y el siguiente se situará el detonante que se convertirá en el verdadero motor de la trama. Ojalá puedan seguirla, si quieren hacérlo desde el principio aquí les coloco el enlace.


EL VACÍO DEL CORAZÓN



Capítulo V: Desconcierto


Sus susurros rozando el límite de lo audible suenan y resuenan transportándose a la profundidad de cada rincón del derruido paraje. Sólo el golpeteo incesante contra los muros y vidrios rotos son capaces de con su arrullo camuflar sus hablas hacia el interior, en el exterior sólo el viento recorre libre en este territorio hostil. Rick imagina por un minuto ser una brisa, un suspiro capaz de transportarse por el aire con toda libertad y no ser tan propenso a la bala enemiga. 

- No tengo el valor de poner en una balanza la vida de… - No culmina, un impacto en la edificación del lado contrario a la avenida le hiela el corazón. Hace gestos a su acompañante sin ser vistos en aquella ceguera total. Aún así, aquel extraño sonido también cimbró sus oídos y cesó por instantes todo movimiento. 

- ¡Shhhh! – chistea delicadamente Rick envuelto en un inmenso mar de incertidumbre mezclado con temor. Siempre había tenido su Thompson listo para la acción, más se ha prometido, por la naturaleza de la misión, pasar por aquel sector totalmente desapercibido. Al menos hasta completarla. 

Delicadamente asoma la mirada, previendo tal vez el ser sorprendido por una linterna que apartara las sombras absolutas y revelara su posición. Ligeramente aliviado distingue entre la niebla cada vez más densa del paisaje la total ausencia enemiga. Al menos si se encuentran en el edificio de enfrente, no intentan llamar la atención. Tal vez busquen sorprendernos, piensa. Respira profundo. 

- ¿Qué sensación tan desconcertante? ¿No lo sientes tú Henry? - Exclama discretamente pasmado. 

- ¿A qué te refieres? – contesta aún más extrañado por la alteración tan notoria en la voz y en la actitud del soldado. 

- Este lugar me causa escalofríos desde que arribamos, imposible es ser indiferentes a la viciada aura que se puede respirar. – continúa al prestar atención con detenimiento a la oscuridad abundante en la calle, sin poder imaginar aquello que se pudiera esconder inalterado a sus ojos a escasos metros. – Es una sensación incomoda y hasta asfixiante, me perturba cuando estoy en la quietud de la soledad y me oprime en la algarabía de la compañía, en la vivacidad del día o en la tranquilidad de la noche, afectando más allá del límite de mi sueño. Pasa su mano por su cara pretendiendo retirar de sí las miles de ideas que, cual tiraje de imprenta, circulan por su cabeza. Sus ojos ven lo invisible, pero su mente articula situaciones locas, raras o hasta perversas. 

- ¿Por qué hablas así? – le interrumpe muy incomodo con la tensión creada por la repentina actitud de Rick. – Yo no noto más que los estragos de la guerra. La destrucción absoluta de lo material al ritmo de poderosas bombas y la desolación y amargura de lo espiritual y las emociones cuando se resienten pérdidas de seres cercanos. – Pero esa es la naturaleza de la guerra – continúa mientras se acerca a él, inquieto por la semilla que ha brotado en su ser por la logrevidad de sus palabras. – Así es en el mundo en que nos desempeñamos día a día y a estas alturas y después de años de lucha ya no debería sorprenderte. 

- Esto parece ir más allá, inició cuando aterrizamos en esta tierra, la ansiedad constante. He aprendido a ser indiferente al olor a muerte, a la sensación de asqueo al percibir tu olfato la carne humana achicharrada, la podredumbre del cuerpo a días de haber expirado su último aliento – prosigue con serenidad, pero con temor verdadero que rara vez era capaz de exhibir. – Más aquí se respira una esencia de muerte rodeando todo el pueblo. Tal sensación vuelve más grisáceos los restos, las ruinas; aún afecta a las construcciones en pie. Hace sentir que un ojo te observa a través de los ventanales, desde la bajeza del matorral y desde las alturas de los arboles. Un ojo que no puedes ver; sin embargo, tal vez se oculta en el mismo aire y te observa de frente. 

Hacen una pausa prolongada, la cual sólo aumenta la pesadez. Desconcertado hasta la última fibra de su cabello busca Henry, allá donde se dirige la mirada de su compañero la causa y detonante del drástico cambio. No ve más que la total ausencia de formas y vida. Aunque sus ojos son incapaces de notar lo que la mente de Rick si, una inexplicable ambigüedad de sensaciones. 

- Sabes, ¿Porqué no dejarlo para mañana? – Le responde ya con su cordura un tanto trastornada y con el habla que despide nerviosismo, pues la tensión creada puede cortarse con una daga. – Mañana podríamos dar la señal y ejecutar todo esto como la norma lo manda. Arriesgamos demasiado al exponernos de esta forma y… 

- ¡Imposible Henry! – apresura a contestar en un tono exaltado y demasiado elevado para la quietud del momento y de la situación; el escrutinio en la que se está llevando la misión. – Ha sido precisamente esa sensación angustiante la que nos tiene aquí. La pesadez y sofoco abundantes hace que con la mayor prestancia recuperemos los cuerpos. Hay algo desagradable e irritante en nuestro entorno. Llegando apenas, noté la ausencia visible de vida, un agobio mezquino logró inquietarme y por más que busqué alguna persona no pude hacerlo. 

- Millones de personas son desplazados por los conflictos Rick, ese es un distintivo de las zonas de combate. – replica buscando dar tranquilidad con sus palabras más que razonables, por un momento creyó que el hábil y sereno soldado había visto algún especie de ente sobrenatural que lo había orillado a actuar de forma inusual en él. 

- No fue sólo eso Henry - contesta ya más tranquilo y olvidándose de contemplar la oscuridad del exterior, poniéndose frente de su amigo; busca darle seriedad absoluta a lo que está por señalar y como ayudado para crear aquella atmósfera, el paso del viento arrecia y comienza a escucharse pequeños proyectiles que sutilmente impactan la superficie desde las nubes donde suspendidos permanecían apacibles. – Mi inquietud se agravó cuando advertí con desconcierto la ausencia de cuerpos. – pausa un momento para indagar hacia el exterior el aumento de la llovizna que a apresurado paso se está convirtiendo en un vendaval, que junto con el vértigo produce un sonido que resuena en todo aquel territorio. 

La pausa sirve para que Henry recapitule un poco lo que acaba de escuchar. 

- Es cierto… yo tampoco he visto ningún cuerpo, ni rastros siquiera. 

- Y se vuelve en un verdadero enigma al considerar que para la destrucción a la que se ha reducido el pueblo y la que hay en esta misma calle donde recién luchamos y que está en ruinas, cientos de hombres debieron haberse enfrentado. La ausencia de un cementerio ó hasta una fosa común envolvieron mi inquietud en un total misterio. Si hubo muertos estos no están sepultado, al menos no de este lado del puente y no creo que los hayan llevado hasta allá ya que aún sin enemigos en los alrededores no hay porque molestarse en transportarlos hasta aquel extremo pudiendo fácilmente incluso incinerarlos, pero ni de eso hay rastros. 

Henry da validez a las conjeturas de Rick que apenas minutos antes le parecían paranoicas. El olor a polvo abundante depositado en el sitio lo transporta por un minúsculo instante, al recordar cuando, para vivir, tenía que laborar incesantemente arriesgando su vida en las ricas minas de minerales de Massachusetts, sin duda el mismo olor a muerte percibía aquí, so más viciado aún. 

Una ciudad en despojos, remedo de la brillantez que un día pudo poseer. La soledad del parque, la amargura de los negocios y la mortandad constante ahora lo aquejaban de la misma forma y lo hacían temer. Un hombre que jamás le había rehuido a la muerte, ofreciendo su vida en cada lucha por proteger un ideal: su país, su libertad siendo amenazadas por la inexplicable ambición alemana. Sin nunca dudar se jugaba el alma, recargando de valor la imagen que su mente le brindaba de su joven esposa recibiéndolo, guardando en sus brazos a su pequeña niña, sonriente después de su triunfal regreso. Más hoy teme como nunca antes, después de cientos de proezas en el arte de la guerra muestra de su coraje, teme a lo incierto de las condiciones, al poco común desarrollo de los hechos, a ese punzante malestar que Rick ha compartido con él en medio del ahora tétrico paraje. 

- Se ha vuelto esencial recuperar los cuerpos de nuestros amigos, es una prioridad ante el repentino giro en el devenir de las cosas. – irrumpe Rick sus pensamientos. Mi mente no hallará tranquilidad hasta que les regalemos una digna sepultura, merecida por tan nobles guerreros. – prosigue con habla ronca y vacilante por la triste emoción. 

Los instantes consecuentes vieron aminorados sus ánimos, las respiraciones hondas de los soldados por el vaivén de emociones dan cuenta clara de lo que son sus ocultos gestos. Aún acaecido por el cúmulo de sensaciones Henry puede percibir claramente el silbido apacible que en muchos momentos le había escuchado a Rick, era una delicada melodía plagada de tintes melancólicos y alegres a la vez, esa divergencia hacía imposible olvidarla, para el locutor significaba letargo, espera y tranquilidad. Lo hacía hundirse en un sueño fantasioso al que acudía para aminorar una espera, casi antes de iniciar un ataque. A Henry le producía también un desentono, pues sabía bien lo que significaba. Contrario a sus conjeturas el jovial soldado no pierde la compostura, aún después de haber despertado en él la preocupación a lo enigmático. 

- ¡Ahora es el momento! – clama firmemente, lleno de determinación, ayudado desde el exterior por la algarabía desbordante de la lluvia y por los cada vez más cercanos gritos del cielo, los cuáles con destellos que serpean entre las nubes amenazan desatar su furia con atroces estruendos. 

- ¡Si… vamos! Asiente aún contrariado por la repentina puesta en marcha. – más, difícil será seguir sin ver en la todavía densa penumbra. 

- No te preocupes, recuerdo casi a la perfección cada rincón de éste lugar. Después de lo aquí acontecido dudo poderlo olvidar. – termina al tiempo que coloca su mochila y toma su fusil Thompson con firmeza. 

Henry escucha su voz excitada, no por la sangre y la lucha, sino por lo angustioso y misterioso de la encomienda. Intuye lo que tiene que hacer y también incorpora el hasta entonces encorvado cuerpo. Hay algo en Rick que siempre ha admirado, algo más allá de su inteligencia y sagacidad, de las cuáles en varios eventos del pasado ha sido testigo; sin embargo, su mayor cualidad ha sido su temple en los momentos de mayor agobio y premura, rara vez se exalta y pocas veces se deja enceguecer por sus escondidas emociones. Siempre pareciere ir un paso al frente en cada decisión y Henry ha aprendido a reconocerlo y respetarlo, lo cuál lo haría seguirlo hasta el mismo nicho enemigo si así lo sugiriere. 

- Escúchame bien Henry, sea lo que sea que nos espere más adelante nuestro objetivo es claro. Nos infiltraremos hasta el sitio donde tendidos quedaron los cuerpos. La lluvia se ha vuelto nuestra aliada. – habla en tono más legible ya que la mezcla de lluvia y viento han dado forma a una cellisca chilladora que han ocultado sus firmes palabras y arrecian aún más, tal vez extrañamente complacida por su mención. – Apenas salgamos tomaremos rápida marcha, tu permanecerás tras de mi y en el momento en que estemos ante la avenida comenzaremos la incursión. 

Así continúa explicándole, desde como la avenida sería escrudiñada hasta la última piedra por las enormes linternas que desde el puente son dirigidas, enclavadas sobre el fuerte alemán en busca de cualquier asomo enemigo; hasta la posición donde totalmente inertes fueron abatidos Florian y Thomas. Trata de explicarle la más mínima acción y hasta posibles opciones ante cualquier contingencia que tuvieran que afrontar. 

Así inician su marcha rodeados de incertidumbre y adrenalina contenida a punto de derramar. Aunque obligados a llevar a cabo la encomienda bajo un profundo hermetismo por una correcta culminación y por su propia integridad. 

El plan fue concebido en ese mismo instante, considerando cada una de las condiciones que pudieran entorpecerla. El primer objetivo de tan peligrosa odisea sería el cuerpo de su gran amigo. Recordaba fácilmente la ubicación ya que había sido el lugar de donde había sacado al capitán Lynn a jaloneos. El plan como tal es muy arriesgado, sobretodo para Rick quien había dejado muy claro el proceder. Llegar al sitio donde ubicado estaba el cadáver de Florian no representaría mayor problema. El había sido abatido sobre la misma calle y no muy alejado del sitio donde se encontraban, no tan alejados de donde iniciaba aquella última cuadra. Allí mismo se separaría con rumbos totalmente opuestos y con objetivos muy contrastantes. Por un lado Henry tendría la encomienda de retirar el cuerpo de Florian del área de riesgo. No era necesario llevarlo hasta donde habían instalado su campamento, sólo alejarlo lo suficiente del brazo enemigo. Allí permanecería esperando el arribo del otro miembro. La responsabilidad de llegar hasta el cuerpo de Thomas sería de Rick, ya que sus habilidades en el avance silencioso le habían ganado el mote de “daga de niebla”, era letal en el cuerpo a cuerpo, pero su mayor virtud era el movimiento silencioso, capaz de ingresar con lentitud o rapidez por cualquier resquicio enemigo, tenía una rara cualidad que lo ayudaba, modificaba el latir de su corazón, pudiendo pasar días enteros a la espera, al acecho de sus víctimas sin realizar la más mínima acción. Sin duda un instinto depredador lo acompañaba cuando tomaba su papel. Él recordaba donde había caído Thomas así que parecía la mejor opción. Aunque para Henry, no todo era convencimiento, Rick se internaría a escasos metros del fuerte alemán que estaría infestado de soldados y aunque confiaba en sus habilidades tenía su propia estrategia a seguir. A regañadientes había aceptado las condiciones, consciente de que dejado el cuerpo de Florian en un seguro lugar, regresaría a brindarle apoyo a distancia si es que lo llegara a necesitar. 

Abandonados en la soledad de la habitación del abandonado hotel habían dejado toda su presencia, las pláticas y reclamos fueron sustituidos por un silencio y una soledad inquietante. No hay duda, se han puesto en el papel de la infiltración; a pasos cortos y rápidos semierguidos apuntando cualquier sutil indicio extraño en un estado de alerta absoluta. 

Dicho estado es una condición en la que el cuerpo se aísla de cualquier pensamiento y conjetura, en lugar de eso concentra la atención de todos los sentidos a distinguir cualquier muestra de peligro. Es volver nuestra percepción arisca, propensa a exaltarse al más mínimo asomo de la acción enemiga. No hay lugar para el nerviosismo o el titubeo de la que puede ser víctima el inexperto novato. Estos dos soldados lo hacen con maestría, la poca iluminación en este estado ya no es justificación para ser sorprendidos o ser tomados desprevenidos. Sin duda la práctica y experiencia en batallas pasadas han hecho mella en sus estrategias y en su manera de visualizar la lucha. Se conocen casi a la perfección y a pesar de ser un conjunto, han hecho del sigilo en la incursión un verdadero arte y en condiciones tan adversas es una manera ideal para rehuir a la muerte. Es increíble la velocidad a la que se desempeña el cerebro de Rick, en las mencionadas condiciones y rodeado del fusil alemán puede desenvolverse con una completa soltura y aunado a los cientos de posibilidades pre analizadas si algo llegara a salir mal, su tranquilidad y serenidad es de sorprender. 

Acallados y con contratiempos mínimos, recorren la mayor parte del recorrido hasta su primera meta. Se respaldan en los despojos de una antigua barbería. Su fachada principalmente formada de vidrios rotos no servirían mucho de refugio temporal, pero si para apartar su presencia de las poco eficaces, ante el arrecio de la lluvia, lámparas que titubeantes peinan la zona. La lluvia, aliada perfecta, irrumpió con aire milagroso, de otra forma difícilmente avanzarían tanto sin encontrarse de cara con el enemigo. Con su incesante precipitación formó una densa cortina que lo único que en ella se distinguía eran miles de pequeños brillos y destellos lanzados desde el interior de las gruesas gotas . Sólo un ojo altamente avivado sería capaz de distinguir formas y movimientos definidos en aquella avenida en ruinas. Además el viento brinda su orquesta sonora aunado a la misma lluvia para proteger los ruidos, por más ordinarios y extraños que fueran. 

Allí Rick agita la mano señalando con dos dedos una ubicación, a media calle y a no más de 35 metros. En ese lugar, ante la desventaja de tener las lámparas de frente con su molesto destello, alcanza a notarse un montículo donde se ubica el primer objetivo de la misión. 

Rick entiende el mensaje y con el chasquido que despide el impacto de las suelas de las botas a cada paso, a cada impacto con las ligeras charcas acumuladas aquí y allá sobre el suelo. Inician aquel pequeño, pero muy angustiante recorrido que se ve descubierto por momentos desde el cielo por un cegador destello seguido de inmediato de un estruendo prolongado, como miles de cristales al ser despedazados por un pesado yunque. Se inmutan parcialmente por el relámpago y el trueno, no por la sorpresa del repentino folgorio, sino porque sus luminosos efectos los vuelvan visibles y fáciles blancos para los guardias desde el puente o en cualquier sitio al estar en la calle tan expuestos, ya que la tormenta comenzará a arreciar y los relámpagos más frecuentes. Sin embargo la conmoción proviene del sentido menos pensado cuando súbitamente es frenado su rápida marcha al impactarse contra Rick, quien de forma cuanto más extraña ha cesado su avance y permanecido inmóvil, con la mirada perdida en el suelo, perplejo mientras otro relámpago descubre su cara y deja al descubierto el lenguaje de sus gestos, gestos de incredulidad, angustia y temor se dibujan en ella y sus grandes ojos pardos atónitos buscan lo perdido sobre las ruinas. 

- ¡No está! ¡No está! ¡No está! – comienza a repetirse completamente ofuscado al tiempo que encorva pronunciadamente su cuerpo para con sus manos palpar el suelo donde hacia horas había muerto su mejor amigo. Su rostro delicado se descompone al hacer rápidos movimientos con sus manos, arrastrándolas por el suelo con un poco de vehemencia, sin importarle sean lastimadas o fracturarse los dedos al impactar con escombros punzantes mientras rastrea aquella zona apoyado en sus rodillas, - ¿Dónde está? ¿Dónde está? – exclama con fuerza mientras prosigue con su labor sin ningún resultado.


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martes, mayo 4

Videos de los mejores combates del Dr. Simi


Para nadie es un secreto el espíritu bélico que descansa en el interior del Dr. Simi, muchos hemos sido testigos de su increíble habilidad para el baile y para encantar a los niños  y a los ancianos. Sus pasos además de tener ritmo parecen contener un hechizo que los vuelve hipnotizantes y nos hace querer entrar a la farmacia y desembolsar grandes cantidades de efectivo en satisfacer una desconocida necesidad. Su sonrisa siempre amable se ha vuelto toda una marca, sin embargo, en el interior de su mirada de fuego se percibe un sentimiento del deber, de coraje y de lucha constante.


Más aún un héroe como él con gran habilidad y  talento, y un aspecto tan bonachón no está exento de letales enemigos. Secuaces que desde las sombras lo acechan corroídos por la envidia. Esos seres esclavos de su propia maldad articulan desde sus cuevas la forma de deshacerse de el "héroe de los medicamentos baratos", no es sorpresa para nadie verlo bailando, pero la guardia siempre en alto. Alerta constantemente de la aparición de una nueva amenaza, de un nuevo rival a combatir, para proteger su orgullo y el de la propia raza humana.


Aquí les dejo un top de las mejores batallas que ha librado el intrepido Dr. Simi. Muchas de ellas muy sangrientas y donde a base de coraje, arrestos y una fe inquebrantable fue capáz de proteger su integridad y con ello la nuestra. Vaya este homenaje para nuestro héroe, para el campeón del pueblo.

Aquí está el Poderoso Dr. Simi enfrentando a su más odiado rival, rencillas desde los orígenes mismos de los tiempos y aquí el crudo desenlace donde con arrojo, determinación y calidad envidiada por el mismo Rocky, nuestro héroe saca la casta. El mundo en peligro pendiendo de un hilo en ésta épica batalla.




Imponente y gallardo el Dr. Simi acude a la cita, en la que "Taquito" un villano intergaláctico había secuestrado a todos los humanos para llevarlos a su planeta "México" todos los salvadores del mundo habían caído: Superman, Spiderman, Batman y hasta Gokú, sólo un obstáculo separaba a "Taquito" de su loca ambición; los letales y mortíferos  "simipuños". Todo un clásico universal.



Pocos combates ha tenido que enfrentar nuestro inmortal guerrero en que tuviera que dar uso de todo su poder. En esta batalla sin duda sus habilidades fueron muy exigidas y es de los pocos videos en que se puede apreciar en todo su esplendor una técnica que se creía olvidada e inexistente. Las mortíferas simipatadas brillan por su espectacularidad. ¿Los poderes de lo mismo pero más barato podrán derrotar al mal?




Este combate no tiene mayor historia, simplemente demostrar quien es mejor y la necesidad del Dr. Simi de probar una vez más las mieles de la sangre de su enemigo derramada en sus manos. Sin duda un combate digno en la que se verá si todas sus medicinas lo pueden ayudar a derrotar este peldaño hacia el hombre más poderoso del universo. ¿Lo conseguirá?